Éramos una banda
pero llegué primero
y pisé la de cuero
y levanté la vista.La pelota un motivo
para mostrar el juego
o a lo mejor el ego
durmiendo en el pastito.

Corazón delantero
fui buscando en la historia
el gol de la victoria
que nos deje punteros.

Pero siempre hay un pero,
una marca implacable
o un arco inclaudicable
o un ful para un sombrero.

Y así los delanteros,
cuidándonos las tibias,
esquivamos envidias
oteando a los arqueros.

Y aunque vayan noventa
y perdamos por doce
buscaremos el goce
del gol que achique cuentas.

 

El mundo era un estadio,
la vida era un partido,
ganarlo, haber nacido,
perderlo, ni pensarlo.

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